Alejandro Agag puede considerarse bautizado en el mundo del glamur
ecológico. El yerno del expresidente José María Aznar ha dado el salto a
las páginas más orgánicas y sostenibles de la historia de las revistas
de moda, al encabezar la lista de personajes destacados que publica L’Uomo Vogue
en una edición de colección. El especial masculino de la revista
italiana homenajea al medioambiente en su número de abril con una
revista hecha con papel reciclado, neutro y tinta sin carbón. En su
interior, Agag ocupa nada menos que el segundo lugar de la nómina de
emprendedores con mentalidad verde, solo superado por el famoso alcalde
de Nueva York, Michael Bloomberg.
La gesta que le ha valido tal mención es Fórmula-E, un proyecto de
competición de coches de carrera con motor eléctrico, que a finales de
2012 ganó un concurso público de la Federación Internacional del
Automóvil y que tiene por objetivo “desarrollar una tecnología para el
uso diario de este tipo de motores en las ciudades”, según explica a EL
PAÍS Jaume Sellarés, jefe de Comunicaciones de la empresa, en la que
Agag es consejero delegado. “Está feliz y encantado de la vida”, cuenta
de su jefe. “Es un honor que se reconozca que estás haciendo las cosas
bien y que el proyecto es interesante”. Y sí que lo es. Si los planes de
Fórmula E siguen su curso correcto, en 2014 se celebrará la primera
competición, en un circuito exclusivamente urbano, que recorrerá las
calles de diez ciudades elegidas al detalle. De momento, las primeras en
confirmar su participación como escenario de las carreras eléctricas
son Río de Janeiro y Roma. “Este circuito no es comparable a la fórmula
1”, asegura Sellarés. “Pretendemos hacer un campeonato razonable, con un
presupuesto bajo. Si nos gastáramos los mismos miles de millones en los
motores y los coches, el proyecto no sería sostenible”, concluye. Y
asegura que la diferencia de velocidad entre los monoplazas
tradicionales y los de motor eléctrico es de apenas unos segundos.
“Para un mundo mejor”, exclama la portada de L’Uomo Vogue,
sobre un retrato del alcalde de Nueva York y presidente del C40, el más
importante lobby medioambiental a nivel mundial. Entre los tocados por
la varita mágica de la nómina de la cabecera de moda italiana, y
bastante más abajo que Agag, aparece Leonardo DiCaprio, cuyo amor por
los animales lo ha llevado a unirse a varios proyectos de Greenpeace y
donar muchos millones de dólares. La mujer de Colin Firth, Lybia, que
cuenta con una línea de ropa cien por ciento ecológica es otra de
quienes no podían faltar en la nómina. Y, una vez más, mucho más abajo
que el representante español.
Fuente: elpais.com
