lunes, 3 de junio de 2013

Alejandro Agag, el héroe verde.

Alejandro Agag puede considerarse bautizado en el mundo del glamur ecológico. El yerno del expresidente José María Aznar ha dado el salto a las páginas más orgánicas y sostenibles de la historia de las revistas de moda, al encabezar la lista de personajes destacados que publica L’Uomo Vogue en una edición de colección. El especial masculino de la revista italiana homenajea al medioambiente en su número de abril con una revista hecha con papel reciclado, neutro y tinta sin carbón. En su interior, Agag ocupa nada menos que el segundo lugar de la nómina de emprendedores con mentalidad verde, solo superado por el famoso alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg.
La gesta que le ha valido tal mención es Fórmula-E, un proyecto de competición de coches de carrera con motor eléctrico, que a finales de 2012 ganó un concurso público de la Federación Internacional del Automóvil y que tiene por objetivo “desarrollar una tecnología para el uso diario de este tipo de motores en las ciudades”, según explica a EL PAÍS Jaume Sellarés, jefe de Comunicaciones de la empresa, en la que Agag es consejero delegado. “Está feliz y encantado de la vida”, cuenta de su jefe. “Es un honor que se reconozca que estás haciendo las cosas bien y que el proyecto es interesante”. Y sí que lo es. Si los planes de Fórmula E siguen su curso correcto, en 2014 se celebrará la primera competición, en un circuito exclusivamente urbano, que recorrerá las calles de diez ciudades elegidas al detalle. De momento, las primeras en confirmar su participación como escenario de las carreras eléctricas son Río de Janeiro y Roma. “Este circuito no es comparable a la fórmula 1”, asegura Sellarés. “Pretendemos hacer un campeonato razonable, con un presupuesto bajo. Si nos gastáramos los mismos miles de millones en los motores y los coches, el proyecto no sería sostenible”, concluye. Y asegura que la diferencia de velocidad entre los monoplazas tradicionales y los de motor eléctrico es de apenas unos segundos.
“Para un mundo mejor”, exclama la portada de L’Uomo Vogue, sobre un retrato del alcalde de Nueva York y presidente del C40, el más importante lobby medioambiental a nivel mundial. Entre los tocados por la varita mágica de la nómina de la cabecera de moda italiana, y bastante más abajo que Agag, aparece Leonardo DiCaprio, cuyo amor por los animales lo ha llevado a unirse a varios proyectos de Greenpeace y donar muchos millones de dólares. La mujer de Colin Firth, Lybia, que cuenta con una línea de ropa cien por ciento ecológica es otra de quienes no podían faltar en la nómina. Y, una vez más, mucho más abajo que el representante español.

Fuente: elpais.com

Cómo conseguir el certificado energético, de la A a la G.

Si consultamos el gasto energético de un frigorífico antes de llevarlo a casa, cuánto más útil será tener en cuenta los consumos de agua, electricidad o gas antes de alquilar o adquirir una vivienda. A partir del 1 de junio, además de útil será obligatorio. Quien piense en arrendar, comprar o vender un inmueble debe incluir en su carpeta en cuenta un papel más: el certificado energético. Este documento aporta información objetiva sobre el gasto energético de la construcción.
Lo emiten una serie de técnicos autorizados y ha de figurar en el registro oficial de cada comunidad autónoma, cuyos técnicos se encargarán de comprobar si la evaluación otorgada por el profesional es la correcta y de imponer sanciones que van de los 300 a los 6.000 euros en los casos de que se detecten fraudes.
Aunque la calificación energética de las viviendas ya forma parte de los anuncios inmobiliarios de otros países europeos, como Francia o Alemania, este nuevo documento despierta numerosas dudas y algunos recelos. Estas son algunas de las cuestiones planteadas con más frecuencia, tanto por parte de los propietarios de las viviendas como por los interesados en alquilarlas o comprarlas.
 ¿Cómo puedo obtener el certificado? El propietario debe elegir un técnico competente que examine el inmueble y establezca la calificación energética. Aunque el Real Decreto 235/2013, de 5 de abril, dejó el abanico de profesionales abierto, dentro de ellos se incluyen los aparejadores, arquitectos e ingenieros.

Potenciará la rehabilitación y tendrá que renovarse cada diez años
¿Cuánto costará? Se calcula que en torno a los 200 euros para un piso de unos 90 metros cuadrados, aunque los precios irán ajustándose según el mercado. Pocos días antes de entrar en vigor, se están lanzando ofertas desde 89 euros.
¿Cuánto tiempo durará? Tiene una validez de 10 años y pasado ese tiempo habrá que renovarlo.
¿Qué incluye este documento? La etiqueta de calificación energética, que se representa con una escala de siete letras, de la A a la G, y es muy similar a la que se encuentra en aparatos domésticos como hornos o friegaplatos. Estas letras cuantifican el consumo de energía, de menos a más, necesario para el funcionamiento ordinario. Contemplan el gasto en calefacción, agua caliente sanitaria, refrigeración… En el informe el técnico también incluye una serie de propuestas para mejorar la eficiencia energética, pero no son obligatorias, se dan a modo de información.
¿Qué se pretende con este registro? Que el certificado sirva para tomar las decisiones de compra o alquiler de forma que se favorezca la promoción de inmuebles con alta eficiencia energética, que suelen coincidir con los nuevos, la rehabilitación y las inversiones en ahorro de energía en los más antiguos.

Fuente: elpais.com